Más de 6.000 alumnos de establecimientos públicos y privados, participaron de los programas “Al agua pato” y “La escuela va al agua”, diseñados para que niños del último año de jardines de infantes y de 4° grado de la Escuela Primaria, respectivamente, tengan actividades educativas y recreativas en un natatorio.
 
Al programa iniciado el año pasado, se le sumaron en esta segunda temporada las escuelas de Educación Especial. Los alumnos de los distintos establecimientos, tanto de jardines como de escuelas, logran visitar la pileta de natación tres veces al año cada uno.
 
“El hecho de llevarlos a la pileta les permite conocer un natatorio que muchos no conocían, desarrollar habilidades motores básicas y compartir con sus compañeros y docentes en un ámbito diferente”, explicó Eduardo Kocur a cargo de la Dirección de Deportes, que organiza las actividades costeando los salarios de profesores y guardavidas.
 
“Los chicos que tienen medio al agua a través del trabajo de los profes en las distintas visitas van perdiendo ese miedo y se van involucrando e incluyendo en la clase. Todas estas experiencias son inolvidables para los docentes y alumnos”, añadió.
 
Luego del receso invernal, las actividades continuarán en ambos programas, como parte de las salidas educativas enmarcadas en las normativas vigentes.