Con la mano de obra de todo el personal policial, en algunos casos también sus familiares y vecinos, están cerca de finalizarlas obras de puesta en valor de los destacamentos policiales de Bajo Hondo y Pehuen Co.
 
“Sentimos mucho orgullo, acá no hay trabajo, acá hay amor y vocación” dijo la inspectora Soledad Lencina, a cargo del destacamento Bajo Hondo cuyos 10 efectivos y en algunos casos sus familias, se encargaron de la totalidad de la mano de obra. 
 
En el caso de Pehuen Co, a cargo del inspector Jorge Cabrera, trabajaron los 13 efectivos con la gran colaboración de 3 vecinos de la villa balnearia.
 
En total, se invirtieron más de 230.000 pesos, para lograr mejorar notoriamente las condiciones de habitabilidad de los destacamentos, y garantizarle a los trabajadores condiciones dignas.
 
En Bajo Hondo, con un monto de 140.000 pesos aportados desde la Dirección de Seguridad, lograron una renovación total. Se cambió el techo completo y se revistieron todos los pisos, fueron renovadas totalmente las instalaciones de gas y electricidad, se colocaron nuevas ventanas y en el interior se quitó el revoque de adobe y se revocó y pintó en su totalidad.
Además, se hizo un baño totalmente nuevo y se lo equipó con grifería nueva, se instaló una cocina totalmente equipada, con la mesada y una heladera.
“Era muy importante para nosotros tener un servicio digno, por eso le solicitamos el dinero al director y nos encargamos nosotros de la mano de obra, para poder optimizar los recursos al 100% y acelerar los tiempos, trabajando en la obra en horarios extra laborales y también en horarios de trabajo sin afectar la seguridad ni el funcionamiento del destacamento”, explicó Lencina durante la visita del propio director de seguridad Miguel Bazán, el ex comisario Adrián Otero y el concejal Nicolás Aramayo.
 
Algo similar ocurrió en Pehuen Co, donde trabajaron en la obra la totalidad de los efectivos con ayuda de vecinos, para cambiar todo el techo del edificio, el sistema eléctrico completo, todas las aberturas y pintar todas las paredes.
 
También se remodeló el quincho, con el revestimiento del piso y la colocación de una mesada. Fue recuperada una habitación que se utilizará para alojar a los efectivos del Operativo Sol durante el Verano, y dentro del destacamento se instalaron equipos de aire acondicionado y fue adquirida una nueva computadora.
Fuente: Prensa Rosales Municipio