A las 15:15, tomó el centro de la escena del escenario montado en 9 de Julio y Belgrano el dirigente más esperado. El líder de Camioneros, Hugo Moyano, agarró el micrófono luego de escuchar a varios sindicalistas que rubricaron su respaldo público con fuertes críticas al gobierno de Mauricio Macri.

Sin prolegómenos, Moyano golpeó de entrada: “No estoy implicado en ninguna causa de corrupción por ahora. Si tuviera un problema, tengo suficientes pelotas para defenderme solo. Estuve tres veces en cana, dos en la Dictadura cuando muchos de estos señores estaban debajo de la cama. Y después me hicieron la joda de la droga. No me cagué nunca. Siempre puse las que había que poner. Y si hay un problema, voy a poner las que tengo que poner”.

El mensaje fue una respuesta a los funcionarios que aseguraron que con el acto organizado esta tarde en el centro porteño, el secretario general de la Federación de Camioneros buscaba presionar a los jueces que lo investigan a él y a su familia.

“Les digo a estos señores y les ratifico a los trabajadores: no tengo miedo de ir preso. Estoy dispuesto a ir preso si la Justicia cree que tengo que ir. No tengo miedo de que me maten, estoy dispuesto a dar la vida por los trabajadores. Lo digo de corazón, compañeros. Acá estoy, no me voy a ir del país, no tengo plata afuera”, enfatizó.

Precedido por Juan Carlos Schmid, Sergio Palazzo, Pablo Micheli, Esteban Castro y Hugo Yasky, Moyano brindó un discurso corto que terminó con un mensaje que pareció convocar a la unidad del peronismo: “Cuando llegue el momento de expresar la voluntad democrática, sepamos elegir. Y aquellos que se pueden haber equivocado, que reflexionen. Los gorilas no pueden estar más en la conducción del país”.

 

Fuente: Infobae